“Si lo hago se van a burlar”.
“Mejor me quedo en silencio”.
“No creo que me tomen en cuenta”.
“Además siempre me están criticando”.
¡Hey, tú! ¡Sí, tú! ¿A quién le estás delegando el poder sobre tu vida? ¿Te has dado cuenta que ella te pertenece solamente a ti?
Ojito, ojito: No tienes que ser como los demás quieren o esperan, sólo basta que te encuentres en armonía contigo. ¿Cómo hacerlo? ¿Por dónde empezar? #aceptación es tu palabra de hoy y estudiar #clown puede abrir el camino de tu propia exploración. Con ella, de hecho, podrás mantenerte en calma simplemente siendo tú.
Dar mis primeros pasos por esta imprescindible técnica de teatro me abrió la mente, el corazón y las ganas de seguir investigando acerca de mí y todas las posibilidades que albergaba en mi universo interior. ¡Me volví adicto a mí mismo! ¡Sí! Cada oportunidad de taller era un regalazo para mí, dado que esperaba con ansias descubrir “eso nuevo” que por algún -largo- tiempo (el peruano oprimido) ignoraba.
Luego de abrazar y seguir adherido al #clown, puedo compartir contigo algunos de mis hallazgos:
1. Puedo soñar sin límites.
2. Soy quién soy, sin máscaras.
3. Todas mis emociones son válidas.
4. Soy más acción y menos palabras.
5. Mi creatividad no tiene cadenas: soy guiado por un corazón noble.
6. Esto es lo que tengo, esto es lo que soy.
Aún continúo en esta travesía, encontrando novedades en mi interior y lo bacán es que en cada parada me enamoro más de mí mismo. Por estas y otras razones, ¡amo el clown!
¡Sé consciente, sé feliz!